domingo, 14 de noviembre de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
Opinión
“…Tengo tu mismo color. Y tú misma procedencia, somos aroma y esencia y amargo es nuestro sabor... ¡Vamos hermanos, valor…”
Nicomedes Santa Cruz, Café, 1973.
Morena
Mi soledad es una morena altanera, lasciva en la oportunidad inesperada por mi maleducada y por mal entrenada constancia y carácter. Mi soledad era también una mujer con carácter en conflicto y recién encontrado consigo misma, y que en muchas ocasiones se encontraba conmigo, en esos instantes que yo a su lado solía llamar “mi detenimiento”. Esos momentos no pausados de la vida, pero sí de mi inercia y de mi concentración mi mundo ella del que estaba rodeado. Decirlo en meras palabras que recuerdo en varios reproches, era pura mala actitud con las personas que me rodeaban y mal educado e hiriente en sendos reproches que llegaron de sus labios.
Mi soledad cubierta de piel morena, muchas veces por el sol castigador de la calle en medio del trabajo diario, y quizás más aun por mi color natural de nacimiento, emblematizando uno más de los representantes de esa minoría oprimida en ese decreto social de las verdaderas minorías que asumían a mi país en mando. Si los mestizos éramos muchos y es curioso que aun defendiendo nuestra constitución de mayoría en este país, sigamos perdiendo, porque somos la mayoría que resume la pobreza, las malas costumbres y la mayoría de enfoques en los que se evalúan los problemas sociales de este país. Mestizo mi hermano, pero mi soledad era una morena a veces tan voluminosa y avasallante que no me cabían peros, y si mi mutis cuando me cabía bien la sombra de mis sarcasmos y deplorables depreciamientos sobre mi futuro.
Mi soledad es una morena desentendida, sobre todo cuando trato de explicarle que en México había también un problema similar con los mestizos, pero que allá mismo, el hecho de ser una mayoría, les había dado el poder de sentirse más orgullosos de sí mismos. Aunque solo fuera para ellos. Mi morena no entendía. Mestizo es mestizo, pero ella no era blanca y aun así hacia como si el tema no fuera ni con ella, ni conmigo.
Mi soledad es mi soledad morena, esa de las caras tristes cuando todos se ponen a hablar en esas reuniones de ayuda a los pobres y mencionan a los negros como los grandes maltratados, los grandes enjuiciados, los grandes golpeados, los grandes saboteados, y muchas veces creo que todos, los grandes huevones, porque después de esa lista vuelven como siempre a ser los grandes olvidados, y se olvidan y se olvidaron. Y todos de conmovían de cómo hablan su historia, luego reían y comían de cómo no hacían nada al respecto.
A veces me gustaría decirle más al ciudadano negro o moreno, como mejor se sienta cuando se lo diga. De que me gustaría que la historia hubiera sido distinta y que nosotros pediríamos más respeto por ellos en nuestro país ahora. Pero yo y mi soledad morena tenemos razón también en decir que como vamos a empezar a pedir respeto para los negros, si los blancos ya habían comenzado primero con nosotros, y nos abusaron, nos aplastaron, nos hicieron leña, nos hicieron mestizos y de ahí ahora nos dicen cholos. Después llegaron los negros, los chinos, de ahí todos nos confundimos. Luego se acordaron de nosotros cuando ya éramos los pobres del país. Nos incluyeron en sus conversaciones y parlamentos cuando alguno quería llegar al congreso o al gobierno. Y así como uno va a pedir respeto si ya tanto tiempo de eso, que cuando se acuerdan de eso, se olvidan con la misma y mi morena reniega de eso.
Mi soledad morena es una desgracia. Sobre todo cuando llora por dentro y cree que yo no me entero, de que ser negro o moreno, como mejor se sienta cuando la veo, es muy difícil en este país de ajenos. Cuando las reglas son un sin respeto a todos por todos. Si eres morena te meto la mano en el trasero y a nadie le importa, la morena debe reírse dicen porque no es en serio, “es negrita, que va a ser en serio”. Si quieres progresar no importa, eres morena o eres moreno, eres negro, eres bruto pues moreno. Mediodía y ya no te funciona el cerebro”, así siempre le dirán al que estudia. Y si no entiende peor para que te cuento. Si cuando yo veo es que no entiende igual que el resto. Pero así no se puede progresar. Por eso yo si le creo cuando en la televisión dicen que la mayor cantidad de analfabetos de acuerdo a tipos (razas), etnias le dicen ellos, están en la población morena afro descendiente, y eso que ellos son poquitos que todos los mestizos que habemos, pero esa historia es triste, son pocos pero hay más de ellos que ni siquiera van al colegio y por eso ellos también son también los más pobres.
Mi soledad es una morena traicionera. Me agarra cuando no debe hacer o cuando me parece sin sentido, como cuando estoy trabajando en la calle y estoy así por todos lados con tanta gente, pero me siento solo. Solo me las veo, desde chiquito, pero no entiendo que de grande me suceda esto. A veces trato de contárselo a mi morena soledad, pero me pregunto que si se lo cuento y ella siente lo mismo, ¿cómo puedo resolverlo? si ni yo mismo me entiendo. Mi vida es toda mi morena soledad, es la que me dice: “¿cholo como estas?” cuando llego a la casa caminado lento de lo cansado que vengo. Me guarda listo una tina con agua fría para mis pies, aunque con lo que queman, cualquier agua debiera ser fría. Mi morena es todo, como le soluciono algo, si no se resolver, enfrentarme a eso es más duro, que el mismo hecho de no poder solucionarle todo a mi morena. Morena yo te quiero, y disculpas porque tantas veces no puedo.
Mi soledad morena, la ciudad esta llenecita de hormigas y llenecita de gente por las calles donde trabajo. De verdad, no parecemos hormigas como algunos dicen, una vez subí a un edificio y mire un ratito y no, así no nos vemos. Las hormigas van ordenadas y no se chocan entre ellas, cucarachas parecemos, nos chocamos, nos pegamos y si se te pasa la mano, te sacas la mierda hasta que te canses o te separen, pero hormigas no parecemos.
Mi morena si la ciudad fuera diferente, seriamos más felices de lo que muchas veces queremos. Pero también me pregunto muchas veces, si aquí no somos felices, ¿Por qué no nos vamos lejos?, allá por el pueblito de mis papás, donde no te faltan el respeto tanto, ni te echan la culpa de todo, de la basura, de los rateros, hasta porque dicen de mal aspecto. Lejos seriamos más felices, y ya ves que nos hace falta mucho dinero, que así con las justas, como nos reímos cuando vemos las luces desde el cerro o cuando me cuentas como las señoras chismosas se pelean en el mercado,, o como el otro día a la señora del pollo le robo un perro un pedazo de pollo crudo, porque la estaba afanando con un negro. No puedes negarlo morena, es que también los negros son zalameros. Estaríamos felices y tranquilos en ese pueblo de tan lejos. Pero es verdad negra, que tu sin tu playa no vives, aunque solo vayamos algunos domingos que podemos. Morena por ti me quedo.
El otro día estaba que me caía de sueño en el colectivo, y la verdad es que no te caes porque vas apretado, pero estaba recontra cansado y no había dormido bien, y en eso siento el sonido de un golpe seco y el carro que freno a lo bruto. Algunos de los que estaban dentro del micro gritaban y otros murmuraban pero no les entendía, hasta que ya comenzaron a bajarse del carro y tuve que bajarme. El micro había atropellado a una señora con su bolsa de pan que estaba cruzando la avenida. Dice el microbusero que no la vio y que estaba esquivando un perro. La gente miraba en círculo. El policía no llegaba, y la señora todavía se movía. Nadie la tocaba, alguna gente se la agarraba con el conductor, yo miraba a la señora y miraba a los demás para ver si alguien hacia algo. Yo no sé qué hacer cuando esas cosas pasan, por eso no me metí. Y la policía ni la ambulancia no llegaban.
Me da cólera cuando eso me pasa, le digo a mi morena soledad, a las dos. Cuando eso pasa, se que debería hacer algo, pero sé que no puedo meterme. La policía agarro el otro día así a un joven que se metió a la casa de su vecino porque un niño se había caído a una zanja y no podía salir y estaba llorando pidiendo ayuda, al ratito llego la señora y de pura desconfiada grito que era ratero y por poco lo matan y ya habían comenzado a lincharlo. Pero con la señora que mato el microbusero no sé, porque no sé si podía hacer algo, pero creo que sí y eso me da cólera y me da vergüenza.
Mi morena soledad me entiende y no me entiende. Yo se que me escucha y le preocupa lo que siento. Pero aunque ella y yo sabemos que la gente muere todos los días, siempre cuando veo las noticias, muere más gente pobre atropellada o en balacera o en pelea de pandillas o cosas de esas. Cuando muere alguien de plata o de respeto, le mandan condolencias a la familia y hablan bonito de ellos. Pero cuando muere uno de nosotros, le echan la culpa a que somos rateros, somos pobres, que no respetamos nada, ni los puentes para cruzar. Y eso es cierto, pero la culpa es porque la gente no sabe y nadie le enseña, es porque la gente cuando llego desde lejos desde su tierra, nadie le dijo como eran las cosas acá, y cada uno lo hizo a su manera, a la de Dios.
Mi morena soledad sabemos lo que es pasar vergüenza, y no por culpa nuestra, si no por otros que no respetan o no saben lo que hacen. Siempre es difícil encontrar trabajo, entonces uno trabaja de lo que sea, pero ahora también la gente para trabajar se olvida de lo que es y se vuelven blancos y ciegos. Yo quería pasear con mi morena por un lugar bonito y yo había juntado mi plata para comprarle aunque sea alguito, un helado aunque fuera muy cara. Si la vieran sonreír a mi morena soledad, también quisieran comprarle uno de esos helados para que este contenta. Pero ese día casi lloro y casi llora ella, porque a la entrada de la escalera había un señor de seguridad que nos quiso revisar la mochila y su cartera, pero solo a nosotros y encima no nos quería dejar entrar.
Yo me moleste muchísimo, porque no le revisaba a los demás y a nosotros si. Y eso me dio cólera, porque le vigilante era igualito a mí de color solo que un poco más alto, y comencé a discutir con el desgraciado hasta que volteo y mi morena estaba con una cara de asustada porque toda la gente nos estaba mirando y ya había llegado otro igualito a el que también quería botarnos. Entonces me quede callado, uno no sabe qué hacer cuando eso pasa y solo me importaba que mi soledad no se pusiera peor de lo que estaba y tuvimos que irnos. De regreso en el micro, porque ya nos quedaba ganas de nada, ella se quedo callada todo el camino, después en la casa me pregunto si quería comer algo y después se fue a dormir. Al día siguiente amaneció contenta como si no hubiese pasado nada y nos fuimos a trabajar cada uno por su lado. Yo muchas veces no se qué hacer y solo me quedo callado, pero sé que eso está mal.
Mi morena soledad, una la que brilla, sonríe cuando puedo hacerla sonreír y eso lo vale todo, y también despampanante cuando camina y la gente la sirea. La otra oscura negra como la noche, que no me deja y solo se queda callada por un buen rato, pero nunca me deja, mala y traicionera, porque cuando me coge duele y no avisa. Este país que no es de nadie, porque no nos dejan y no nos dejamos. A mis dos morenas les digo que muchas veces no sé, muchas veces ya no puedo, pero no me canso. A veces lloro, por las dos, o más por esta ciudad y este país que no es que no entienda, si no que no le importa y que tampoco deja. Pero dejo de llorar porque me acuerdo que a mi mamá le cayó duro cuando trabajaba en el campo, pero se las aguantaba. Y por eso también yo aguanto.
A mi soledad, negra y traicionera, pero jamás austera. A ti no te dejo y tú no me dejas, ese es el trato. Porque tú me pones a prueba, y aunque también me jodas la vida, así con tus cosas te hiciste compañera. Y si hay que serlo como tú, los dos seremos con esta ciudad unas mierdas, para que no nos gane cuando quiera. Y que si nosotros no somos sus dueños, pues ellos tampoco y que nosotros si la queremos aunque ella no nos quiera.
Mi morena soledad, tú que eres más limeña que cualquiera que se cree dueño de este lugar, porque viniste de barrios altos, y tu papá y tu abuela y bisabuela eran más antiguos en Lima que cualquiera. Tú mi morena no te dejo, ni me dejes, porque eso es lo que esta ciudad me dice, que te deje, porque dice que yo no puedo. Pero si puedo, aunque muchas veces quiera irme y llevarte lejos donde nadie nos jodiera. Yo puedo porque quiero que mis hijos tengan tu color canela y tu sabor candela, para que sonrían como tú lo haces y eso me dé más ganas de hacer que sonrieran. Para que crezcan más felices que nosotros, y ahí sí, esta ciudad y este país se llene de gente linda de “adeveras”, y también buena.
domingo, 7 de marzo de 2010
A storyable question:

Every morning when you gets the first coherent caption between your first sight and your awaken brain, you can trust to things: First, good or bad idea (I mean about that greatest brand of mind that we most kept) wont gone lose, you will remember. Second, never mind the logical or productive value of the idea. If in between dreams that suggestion of your mind matters…well it matters, really matters. And that’s why also I said first “coherent caption”.
I could describe a coherent caption as the complete concept, or better said, clear chase of the subject. I remember once woke up from a twisted dream about all and nothing. There my mind configures a great idea proportional between my will decision and a final answer of how to prevail in a ruff situation of my professional adventure. There was another occasions where I could describe brands and shines like this, also I can tell many equal times where those were lost in a blink of eye and mind. That’s the “trozzz” and “Zorrt” of not to be well awaken. Again that’s the matter.
On demand of the serious asking of where I’m going with this, answering lies in the remarkable value of this situation for those who recognize themselves and the gone prospects of solutions, genius moments or instant karma that you know you lived. Or in the cruelest cases, that you can’t remember but you can feel the situation.
I’m aware that in this democracy rules and social institution of how to think, this is usually taken as absurd or not pleasant quote of discussion, banal in the most of times. Figure this out: “Hey, last night I had a dream and then a great idea, but I can’t remember how it goes. But I know that it’s important…”. Yeap, who’s gonna give you a try, unless a few or mostly exclusive caring friend that will hear you but most likely didn’t get it with the interest and missing passion that you have felt. But other, no men (or girls).
Once I was in an introspective rendering brain in. Go on by several minutes, my ideas of what was I seek become more random and also greedier, because I’ve been squeezing fragments of sentences, words, images, any clue that could bring a odds idea of that, that once, was so clear and promising for life. But what happens at last? Well it was a defeated feeling in the cause, as could happened to anyone in this path.
In fact this could by even be considered as a merely waste of time and burn out braining. But as my grandpa told me once, the good will and the good ideas deserve unless once such a remarkable effort. That’s it grandpa. I’ve ate that cake completely and here I am banishing this effort for the social democracy of the not hear those many lapsus of remembrance of unborn died ideas. Remarkable effort he said.
The question at end of facts becomes not exactly on what happened in that inner lighting brand or how? And why’s that? When in the freak in limbo where the Omni habilys being transgress our conscientious limits can save and regards the connection with the flat and not unconscientiously genius of the awaken man. Fuck them all, when the solutions make thinks up “Where’s an optical fiber connection when you needed in the middle of the numb genius hosted in the sleeper mind and the hopeless survivor of their own craps?
Timeless hope and useless stress, been thinking and seeking this for so much linger times. No men, here I got to quote up to bring this part of the deal and dealing. You better make this pushing exercises in moments of relax and not disturbing and not judging runaround democracy minds. Make an effort to let your mind fly flat (I know that it won’t be so hard for you) turn back and turn back, not in memories, but in ideas and brain facts. Bake for a 30 minutes and if you where fast, wise and lucky, maybe you can rise an achievement in the subject(s) that you have lost.
/Drive save your mind.../
Circusroy
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